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El episodio del Cautivo, o sea Cervantes en el espejo 2

La llegada del Cautivo y de la Mora cambia de repente la atmósfera de la narración a partir del capítulo XXXVII de la primera parte del Quijote, abriendo una ventana sobre las guerras que ensangrientan al Continente Europeo y al Mediterráneo, desde el enfrentamiento histórico entre bandos cristianos hasta el conflicto interminable con la “Sublime Puerta”, el imperio otomano. Para Cervantes es además una vuelta al interior de su vida, de su pasado, de algo inolvidable y doloroso, heridas, pese a las cuales había logrado salvar su dignidad, y que le ayudaron a descubrir la identidad ajena, la del considerado enemigo, así como la irrefrenable necesidad de unirse solidariamente con los otros. Así que la narración del Cautivo escapado de Argel, se convierte en un documento valiosísimo para la comprensión de la otra orilla mediterránea, la musulmana, en aquella tormentada época donde, en ambas vertientes, cristiana e islámica crecen los signos de autoritarismo y decadencia civil y social. Circunstancias que explican los odios acumulados por el mundo maghrebí contra el dominador otomano, como el Cautivo-Cervantes refiere :

“…porque es común y casi natural el miedo que los moros a los turcos tienen, especialmente a los soldados, los cuales son tan insolentes y tienen tanto imperio sobre los moros que a ellos están sujetos, que los tratan peor que si fuesen esclavos suyos.”

Otro tema singular de este episodio consiste en el carácter protagónico de las mujeres, su voluntad y necesidad de una vida más acorde con las esperanzas de cambio de los valores tradicionales . Así que María-Zoraida, la Mora de Argel, no acepta ser un juguete pasivo de las circunstancias : al revés, endurece su voluntad y escoge libremente su vida, huyendo con el Cautivo a tierra cristiana.

Yo soy muy hermosa y muchacha, y tengo muchos dineros que llevar conmigo ; mira tú si puedes hacer como nos vamos, y serás allá mi marido, si quisieres, y si no quisieres, no se me dará nada; que Lela Marién (=la Virgen María) me dará con quien me case.”

E igualmente positiva resulta la pronta solidaridad hacia Zoraida de las otras mujeres presentes en la venta:

“No se le pregunta otra cosa ninguna – respondió Luscinda – sino ofrecelle por esta noche nuestra compañía y parte del lugar donde nos acomodáremos, donde se le hará el regalo que la comodidad ofreciere, con la voluntad que obliga a servir a todos los extranjeros que dello tuvieren necesidad, especialmente siendo mujer a quien se sirve.”

Otros elementos dignos de consideración son el profundo conocimiento y el amor que Cervantes demuestra hacia Italia y su cultura. Aquí, ecos de la obra cumbre de Ludovico Ariosto, el “Orlando Furioso”, resuenan en las palabras de don Quijote, que se arrebata contra el uso cobarde de la artillería.

Así lo escribía el poeta italiano ( Orlando furioso, 1532, canto XI) :

Per te son giti et anderan sotterra
tanti signori e cavalieri tanti,
prima che sia finita questa guerra,
che ‘l mondo, ma più Italia, ha messo in pianti;
che s’io v’ho detto, il detto mio non erra,
che ben il più crudele e il più di quanti
mai furo al mondo ingegni empii e maligni,
ch’immaginò si abominosi ordigni.

Y el mismo aborrecimiento demuestra don Quijote contra la “maldita máquina” que dispara balas :

Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de questo endemoniados instrumentos de la artillería, a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, …”

Después de la invectiva del Caballero de La Triste Figura, el Cautivo se vuelve protagonista y empieza la narración de su vida, a partir de la llegada a tierras italianas:

Embarquéme en Alicante, llegué con próspero viaje a Génova, fui desde allí a Milán , donde me acomodé de armas y de algunas galas de soldado, de donde quise ir a sentar mi plaza al Piamonte; y estando ya de camino para Alejandria de la Palla, tuve nuevas que el gran Duque de Alba pasaba a Flandes.”

Una vez más sorprende el ingenio de este gran escritor, quien con poquísimas palabras logra describir el papel que, ayer como hoy, desempeña Milán, ciudad caracterizada por los avances de su creatividad artesana e industrial , por una centralidad privilegiada para la comunicación y el tráfico, carácteristicas que siempre han favorecido su crecimiento económico, comercial y artístico.

Plasmando con su extraordinaria originalidad el legado renacentista, Cervantes se acerca a la intimidad humana, a la profundidad de los mejores sentimientos, tales como lealdad, cortesía, amor, heroismo, sin olvidarse de otros motivos de búsqueda e indagación, igualmente importantes como el trasfondo histórico, la poesía, mitos y leyendas.

Siguiendo voy a una estrell
Que desde lejos descubro<
Más bella y resplandeciente
Que cuantas vio Palinuro…”

La narración nos envuelve en una serie de mutaciones de tiempo, atmósfera y espacio, donde, sin embargo, los personajes aparecen y se encajan sin causar molestia, perfectamente complementarios uno a otro. Como siempre, Cervantes construye escenarios cargados de una fuerza que trasciende su época y llegan, más vivos que nunca, hasta nosotros.

Nando Pozzoni

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